No lo pronuncias, pero el eco de tu silencio repite un adios, ...Y yo te digo adios, aunque me quede escondida en la sombra a tu espalda. Adios aunque me quede oculta buscando tus gestos para encontrar tu sonrisa.
A veces es peor que te lo digan sin decirtelo, querido Búho...Y creo que si es necesario, pero no a como estamos acostumbrados, pues dentro de un adios hay tantos matices, tantas formas y a veces tanto amor.....
Siempre es un gusto recorrer tus caminos poéticos... Nunca me he ido/sólo que no sé porqué motivo me cuesta tanto ingresar a tu blog. Uno se vá de aquí con ganas de quedarse.
4 comentarios:
No debería existir el adios... y más en esos casos
A veces es peor que te lo digan sin decirtelo, querido Búho...Y creo que si es necesario, pero no a como estamos acostumbrados, pues dentro de un adios hay tantos matices, tantas formas y a veces tanto amor.....
Los no dichos son los peores, porque se quedan enquistados...
Un beso.
Siempre es un gusto recorrer tus caminos poéticos...
Nunca me he ido/sólo que no sé porqué motivo me cuesta tanto ingresar a tu blog.
Uno se vá de aquí con ganas de quedarse.
Te envío mi abrazo.
Dani..
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